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    Apodos: Gaci y todos sus derivados

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    Película: El efecto mariposa

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    Un libro: Un milagro en equilibrio, Lucía Etxebarría

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Un estado de ánimo

Será por eso de cumplir un año más, hoy he estado pensando sobre que pasaría si las personas no tuvieramos fecha, si la edad no existiera sobre los papeles y fuera un estado de ánimo. De todos los pacientes que van pasando por la clínica y de la gente de mi entorno, he visto que hay mucha gente no exactamente obsesionada con la edad, pero con un gesto en la cara como de… como explicar… como cuando la que pones cuando te piden que hagas algo y si lo tienes que hacer lo haces pero no te apetece, cuando sale el tema de los años. Gente fastidiada por entrar en una nueva decada, gente comentando lo malo que era que tu cumpleaños callera en noviembre cuando querías comenzar a salir y sin embargo lo bueno que es ahora para mantenerte unos mesecitos más joven, gente comentando la anecdota de que el novio sea más joven que ella, gente que dice que ya no tiene edad para eso. ¿Pero donde está la edad? ¿Está en los calendarios?, ¿en los huesos?, ¿en la cara, en las arrugas, en el pelo…? Supongo que la edad está en el coco , algo que se siente por dentro, y que el culto a lo joven y a lo facil que nos inculca la publicidad para comprar un poquito más nos ha puesto sobre la frente como con un matasellos.
Me gustaría imaginar como sería la sociedad si nadie fuera consciente del año exacto de su nacimiento, si no nos agobiaramos porque tenemos veintitantos y ahora hay que divertirse mucho y hacer todo lo que luego ya no se podra, o porque tenemos treinta y deberiamos formar una familia, o porque tengo cuarenta y eso ya me hace adulto del todo y tengo que empezar a ir al gimnasio, o cincuenta que ya casi es de abuelo, o sesenta porque me van a jubilar… Si actuaramos según a lo que sentimos y no lo que pone que somos. Si estudiara hasta que me sintiera preparado para trabajar, si formara una familia en el momento en que he entrado a esa persona con la que quiero estar, si me hiciera un viaje o aprendiera un nuevo deporte porque me apetece sin pensar de antemano que no podré porque eso ya no es para mi, si trabajara hasta que me sintiera cansado y viera que es hora de jubilarme.
Me imagino como seríamos si en vez de ensalzar lo joven que es un veinteañero se ensalzara lo que ha vivido y los recuerdos que tiene un cuaretón (porque ya tiene metido el derivado despectivo?)
En fin, que estoy muy contenta de tener, o mejor dicho, de sentir 23 años por tener gente tan fenomenal para poder celebrarlo. Pŕoxima entrada, los detalles de la fiesta de ayer: crónica, comentarios de los protagonistas, invitados y fotos.
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