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    Apodos: Gaci y todos sus derivados

    Vivo en: Madrid

    Me gusta: correr, la fotografía, los libros

    Color: azul cielo y rojo

    Número: el 11

    Adoro: el buen tiempo, conducir con música, viajar

    Película: El efecto mariposa

    Un vicio: el hockey

    Un libro: Un milagro en equilibrio, Lucía Etxebarría

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Amor, curiosidad, prozac y dudas

Algunas pinceladas del último libro que me he leído: Amor, curiosidad, prozac y dudas de la locaza de Lucía Etxebarría (o a lo mejor es que estamos todos igual y sólo a ella se le nota? jaja):

La vida debería ser como un calendario. Cada día se debería poder arrancar una página para iniciar otra en blanco. Pero la vida es como una capa geológica. Todo se acumula, todo influye. Todo contribuye. Y el aguacero de hoy puede suponer el terremoto de mañana.

En la pista la masa baila en comunión , al ritmo de un solo latido, una sóla música, una sóla droga, una única alma colectiva. El DJ es el nuevo mesías; la música, la palabra de Dios; el vino de los cristianos ha sido sustituido por el éxtasis y la iconografía de las vidrieras por los monitores de televisión.

Hay una chica que lleva escrita en la frente la palabra amante. Siempre se enamora de hombres casados. Ha hecho el amor en portales, en hoteles, en asientos reclinables de coches descapotables, en parques, es ascensores y en cuartos de baño de bares de diseño. Sin embargo, no sabe lo que es despertarse junto a alguien y compartir el desayuno en la cama.

Era la calma que precedía a la tormenta.

Que nunca había estado enamorada de Gonzalo, sino de la idea misma del amor.

En casa dispongo de agua caliente, sábanas limpias, lavadora y televisión con antena parabólica. Pero a penas tengo tiempo para mi misma. Doce horas diarias de mi tiempo están hipotecadas para conseguir el dinero que pague esos lujos que no puedo disfrutar.

No echamos de menos a las personas de amamos. Lo que echamos de menos es la parte de nosotros que se llevan con ellas.

Puede que fuera mejor así… Quizás más vale acabar de forma abrupta, cortar mientras la llama está aun encendida, que llegar a ese punto en el que la ternura se convierte en amabilidad, la necesidad en simple obligación. Mejor echar algo de menos que acabar echándolo de más. Prefiero la nostalgia a la rutina.

Durante los último cinco años mi vida no ha seguido un rumbo fijo. Yendo de nada a nada, sin patrón ni destino, sin refugio ni brújula. A la deriva. Empeñada en la inútil huida de mí misma, en busca de un lugar donde caerme viva.

 Podrías decir que cada año que cumples supone una nueva pincelada para añadir al que será tu retrato definitivo. Podrías decir también que cada nuevo año supone más experiencia y, por tanto, dicen, más sabiduría y serenidad. Cada año supone un recordatorio puntual de tu conciencia: este año tampoco has hecho nada con tu vida.

El mundo está lleno de vampiros. Aquel que muerde un día fue mordido. El que golpea fue golpeado. El que abusa sufrió abuso. El bien y el mal no surgen de la nada, alguien los metió en nuestra cabeza a golpe de martillo. Al nacer éramos piedras que esperábamos que la vida nos tallara. Al crecer nos convertimos en estatuas. Podemos quebrarnos o rompernos, pero básicamente ya no cambiamos.

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