• Perfil

  • Sobre mí

    Apodos: Gaci y todos sus derivados

    Vivo en: Madrid

    Me gusta: correr, la fotografía, los libros

    Color: azul cielo y rojo

    Número: el 11

    Adoro: el buen tiempo, conducir con música, viajar

    Película: El efecto mariposa

    Un vicio: el hockey

    Un libro: Un milagro en equilibrio, Lucía Etxebarría

  • Escribe tu dirección de correo electrónico para suscribirte a este blog, y recibir notificaciones de nuevos mensajes por correo.

    Únete a otros 4 seguidores

Joaquina

Oasis – Who feels love?: http://www.youtube.com/watch?v=5xGozQ_IA48

Esta mañana he pensado que llevo muchos días sin actualizar y decidí que esta noche lo haría, tenía varias cosas en la cabeza aunque no me dedicía en especial por ninguna. Ironías de la vida mi madre me ha sacado de dudas de un plumazo a media tarde, se ha muerto Joaquina.

Joaquina fue la persona que crió a mi madre. Antes en los pueblos esto era muy común, alguna amiga o vecina sin descendencia ayudaba a una familia con muchos hijos, y uno de ellos vivía entre su casa y la otra. Eran épocas de escasez y el ahijado iba allí a comer, merendar, cenar… hacer los deberes o quedarse a dormir. Y ésta fue Joaquina para mi madre. Y para mi lo más parecido a una abuela materna, porque no conocí a la de verdad. Y es curioso, pero os asombraríais de ver que Joaquina y mi madre, aunque sin ningún lazo genético, se parecen, se parecían un montón… en los gestos, en el hablar, en la manera de mirar por encima de las gafas.

El caso es que llegó un día en que Joaquina se hizo muy mayor y no pudo valerse por si misma. Como vivía sóla en el pueblo donde los vecinos que quedan son pocos y de la misma edad, y como no tiene hijos reales y los sobrinos están muy lejos y nunca van allí, el petit comite formado por mi madre, algunos de sus hermanos, y otros amigos de la quinta que sin ser ahijados siempre fueron amigos, se dieron cuenta de que tendría que ir a una residencia. Y así fue, hace dos veranos a la de Guijuelo, el pueblo más cercano.

Y el futuro estaba claro, días iguales sin más estímulo que una rutina cuadriculada dentro de los mismos muros, un día y otro, un día y otro… en un sitio en el que por razones obvias si aunque puedas andar tienen que espeararte te plantan una silla de ruedas, y cada día a base de no entrenar tu cuerpo vas perdiendo capacidades físicas y mentales. Recibiendo alguna visita aquí o allá, muchas en agosto cuando el pueblo nos recibía a los veraneantes. El año pasado cuando fuimos a esquiar hicimos la compra en Guijuelo en el super que está al lado de la residencia, y Claudio y yo aprovechamos para pasar a verla. Ahí estaba ella sentadita en una de las mesas de la sala de estar, y nos decía estais pasando mucho frío? y tu hermano Tomás no ha venido? tu siempre fuiste más golfo…

Hace justo dos semanas después de hacerme esa foto con el pueblo nevado fuimos al mismo super a hacer la compra y yo me fui mientras a ver a Joaquina. La vi de espaldas en la misma mesa que hace un año, hundida en la silla porque estaba muy pequeñita, me agaché y me puse a su altura y mi JOAQUINA! se vio respondido por un giro de cabeza y volver a mirar al frente, como si me viera todos los días. No me respondía a mis preguntas, a penas pude entender lo poco que me dijo. Le costaba mucho respirar, tanto que al principio creía que es que estaba llorando. Otra vez mirada al frente. Y con el corazón encogido la di un beso en la cabeza y me marché.

Esa noche llamé a mi madre impactada y triste. Porque es muy triste envejer solo, y eso que Joaquina en realidad para nada estaba sola, pero las situaciones en las que el destino y la distancia pone a cada uno fuerzan situaciones así. En fin, una mierda. (como bien dijo Kim Clijsters la semana pasada). Hoy recordé aquello con mi madre, fíjate… fuiste la última de nosotras en verla.

___________________________________

Cuando alguien se muere parece que con ella también se van a ir nuestros recuerdos y volvemos a rememorarlos para que no se se los lleve. Hoy me acuerdo de veranos en el pueblo, meriendas encima del baúl, celebraciones el 26 de julio de San Joaquín y Santa Ana con la tarta de whisky, de propinas de San Roque, y parece que se cierra una etapa y eso hace que me sienta más mayor. En realidad esa estapa ya se acabó hace dos veranos cuando llegamos el pueblo y tu casa estaba cerrada. Pero de lo que más me acuerdo es del amor y del cariño que nos diste siempre. Queda demasiado pronfundo o cursi para un blog, pero como este es mi blog escribo lo que me da la gana y hoy no me apetece hablar de fiestas, de hockey o de actualidad. Me apetece contarle a todo el mundo sobre tí, despedirte y recordarte así, más chula que un ocho… Un beso ENORME allí donde estés, estoy segura que no muy lejos de nosotros.

Nosotros, los perecederos, tocamos los metales,
el viento, las orillas del océano, las piedras,
sabiendo que seguirán, inmóviles o ardientes,
y yo fui descubriendo, nombrando todas las cosas:
fue mi destino amar y despedirme.
Pablo Neruda

Anuncios

2 comentarios

  1. cada día admiro más a la gente mayor!!! Cada vez que les veo no puedo evitar pensar en todo lo que habrán vivido…Son unos grandes y solo se merecen nuestro respeto!!(siento lo de joaquina…hacia un monto q no me metia en tu blog…!)bss

  2. Yo también, a base de experiencias como estas, que solo me hacen pensar que tengo que pasar tiempo con mi familia más mayor porque algún día me van a faltar… y quiero aprovecharles.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: